Recomendaciones para Padres de Familia

SONIA PATRICIA LUNA – Enfermera Escolar

  • Si su hijo/a ha tenido síntomas de náuseas, diarrea o vómitos la noche anterior le pedimos que no lo envíe al colegio.
  • Los alumnos deben quedarse en casa si han tenido fiebre durante las últimas 24 horas, ya que esto indica que pueden tener una enfermedad viral o infecciosa.
  • En el caso de que su hijo/a deba tomar algún medicamento mientras esté en el colegio, puede traer la formula       médica con la medicina a la enfermería, para que la enfermera se la pueda administrar siguiendo las indicaciones.
  • En caso de enfermedades contagiosas como varicela, rubeola o sarampión etc., les rogamos ponerse en contacto con la enfermería y enviar por correo o en físico diagnóstico firmado por el pediatra. La misma recomendación aplica en caso de enfermedades digestivas o resfriados con fiebre.
  • Procure estar muy pendiente de su celular, por favor informado  al colegio. Si ha cambiado alguno de estos dos datos, deberá actualizarlos en la Secretaría General del colegio para que pueda recibir oportunamente la información de aviso, en caso de emergencia.
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La importancia de la higiene dental

Tomado de: Guíainfantil.com

Una buena higiene dental es fundamental para prevenir las caries de los niños. Cepillarse los dientes correctamente después de cada comida, pero sobre todo, por la noche es fundamental para evitar que las bacterias de la boca entren en contacto con los alimentos y produzcan un ácido que daña el esmalte de los dientes.

Según informa la Academia de Odontología General, los hábitos para el cuidado de la dentadura deben empezar a desarrollarse cuando el bebé tiene cuatro meses, es decir, cuando deja la lactancia y empieza a tomar papillas y otras comidas.

Higiene dental de los niños

Higiene dental de los niños

Los niños deben limpiarse los dientes, por lo menos, dos veces al día. Conviene tomar como rutina el hábito de cepillar los dientes justo antes de ir a dormir y después del desayuno.

Los padres deben enseñar a sus hijos a cepillarse los dientes como si fuera un juego, sobre todo, a partir de los dos años, que es cuando la mayoría de los dientes del niño han salido.Bajo supervisión de un adulto, pueden empezar a usar una pequeña cantidad de pasta dental con flúor. Usa una cantidad pequeña de pasta dental.

Al principio, conviene explicar a los niños la necesidad de llevar a cabo este hábito diariamente y predicar con el ejemplo. Conviene iniciar esta rutina como si fuera un juego, enseñándole la técnica manualmente para que comprenda que es importante limpiar bien los dientes por todas sus caras, porque las bacterias son muy listas pueden formar caries en los dientes si no las eliminamos todas.

Evita que tu hijo sienta que la higiene dental es una forma de castigo y procura que forme parte de una expresión más de amor que se funda con el ritual nocturno. Este método es mucho menos traumático que llevar al niño al dentista para resolver problemas que se hubieran podido evitar.

La caída de los dientes de leche tiene su orden.

Tomado de: guiainfantil.com Realizado por: EStefanía Esteban (Redactora de Guiainfantil.com)

los primeros dientes empiezan a caerse alrededor de los cinco o seis años, cuando comienza un largo proceso de caída y renovación de dientes hasta lograr la dentadura definitiva. A medida que los dientes definitivos crecen y empiezan a salir, empujan a los anteriores, provocando que éstos últimos se desprendan.

El momento de exfoliación o caída de cada diente de leche, que son 20 en total piezas, es aproximado, ya que puede haber variaciones debido a la genética u otros motivos. Los dientes inferiores, que probablemente fueron los primeros en aparecer, también suelen ser los primeros en caer.

¿Cómo salen los dientes definitivos a los niños?

Inferiores. Los incisivos inferiores nacen en la parte interna de la encía, por detrás de los dientes de leche empujándolos hacia afuera. En la boca de los niños se pueden apreciar los brotes de los nuevos incisivos por detrás de los incisivos de leche, que aún no han caído.

 – Superiores. Nacen por delante de la encía empujando los dientes de leche hacia adentro antes de su caída. Los incisivos centrales superiores salen alrededor de los 6 o 7 años.

Muelas de los seis años. Este primer molar definitivo va a salir por detrás de las últimas muelas de leche. Estas muelas no sustituyen a ninguna otra, sino que ocupan el espacio libre que hay detrás de los segundos molares, que aún no han caído, y conviven con ellas durante algunos años. Aparecen primero las de abajo y luego las de arriba.

¿Qué hacer cuando empieza a moverse un diente?

La recomendación es no forzarlo, debido a que puede pasar bastante tiempo desde que empieza a moverse hasta que se cae y los movimientos pueden dañar el diente definitivo o la encía. Es importante evitar tocarlo con la lengua o con los otros dientes para provocar su desprendimiento.

Sin embargo, cuando está muy suelto y se mueve tanto que molesta al niño para hablar o comer, podemos permitir que se lo quite él mismo. Si al movérselo, no le duele, es que está bien suelto.

Por qué se caen los dientes de leche

La caída de los dientes de leche se produce cuando el diente permanente, que está bajo la encía, empieza a presionar el diente de leche y va aflojándolo poco a poco. Los dientes se caen dejando un hueco por donde aparece el diente nuevo. Los dientes definitivos despuntan en la encía desgastando las raíces de los dientes de leche, que comenzarán a moverse hasta su caída.

Cómo se posicionan los dientes definitivos

Los dientes permanentes que van saliendo son más grandes que los de leche, por lo que la separación que éstos tenían entre sí desaparece cuando caen. Los dientes nuevos, al ser de mayor tamaño que los de leche, no siempre están bien posicionados o no tienen espacio suficiente para colocarse correctamente y salen “por donde pueden”. En general, en el transcurso del cambio de dentadura algunos dientes pueden salir torcidos, pero cuando se desarrolla el hueso máxilofacial y se completa se van alineando un poco por sí solos.

Sin embargo, cuando la alineación dental no es buena, el diente definitivo erupciona al lado del diente de leche y no debajo de él, sin desgastar su raíz. Entonces, aparecerán en la boca los dos, formando una doble fila de dientes. Esto es mas frecuente en los incisivos y es recomendable informar al odontólogo para anticipar la caída del diente de leche, ya que cuando el definitivo encuentre su hueco se desplazará ocupando el lugar vacío.

A qué edad caen y son reemplazados los dientes de leche

GuiaInfantil.com ha elaborado un esquema que puede servir de guía a los padres para que conozcan cuándo suelen caer los dientes de leche o temporales y cuándo serán reemplazados por dientes más grandes y fuertes, conocidos como dientes permanentes o definitivos. Será también el momento de recordar el cuento de Ratoncito Pérez para que los niños sientan ilusión por la pérdida de un diente y el nacimiento de otro.

Dientes superiores

Dientes inferiores

1- Incisivo central
Caída: 7 años y medio
Salida: 7 – 8 años
1- Incisivo central
Caída: 6 años
Salida: 6 – 7 años
2- Incisivo lateral
Caída: 8 años
Salida: 8 – 9 años
2- Incisivo lateral
Caída: 7 años
Salida: 7 – 8 años
3- Canino
Caída: 11 años y medio
Salida: 11 – 12 años
3- Canino
Caída: 9 años y medio
Salida: 9 – 10 años
4- Primer molar
Caída: 10 años y medio
Salida: 10 -11 años
4- Primer molar
Caída: 10 años
Calida: 10 – 12 años
5- Segundo molar
Caída: 10 años y medio
Salida: 12 – 13 años
5- Segundo molar
Caída: 11 años
Salida: 11 – 13 años
6- Tercer molar
Salida: 17 – 21 años
6- Tercer molar
Salida: 17 – 21 años
7- Primer premolar
Salida: 10 – 12 años
7- Primer premolar
Salida: 10 – 12 años
8- Segundo premolar
Salida: 10 – 12 años
8- Segundo premolar
Salida: 11 – 12 años

Alimentarse saludablemente y su relación con el crecimiento.

Tomado de: ABC del bebé

La alimentación es determinante para que los niños ganen talla y peso, de acuerdo con su edad y etapa de desarrollo. Expertos hablan sobre la importancia de la ingesta sana de alimentos.

Mucho se ha hablado sobre la importancia de la alimentación balanceada de los niños para su sano crecimiento y desarrollo. Es importante tener en cuenta que el crecimiento saludable no solo significa que el infante gane talla, de acuerdo con su edad y etapa de desarrollo, sino que logre, año tras año, una formación adecuada de su organismo, bajo ciertos parámetros nutricionales, deportivos y hasta fisiológicos.

Se debe tener en cuenta que los periodos de crecimiento más rápidos son el intrauterino y los dos primeros años de vida. Durante el primer año, si el niño nació con una talla óptima, puede crecer alrededor de 25 centímetros; en el segundo, en promedio, 12,5. Y luego del tercer año, más o menos de cuatro a cinco centímetros por año.

Martha Rocío López, médica de la Universidad El Bosque y endocrinóloga de la Universidad Nacional, señala que uno de los principales factores que influyen en la regulación de un crecimiento adecuado es la alimentación, para que el proceso sea óptimo.

Es indispensable mantener y priorizar la lactancia materna hasta los seis meses de edad; esta no solo va a satisfacer las necesidades nutricionales del niño, sino lo va a defender de enfermedades, las cuales impiden el buen crecimiento. Luego de este periodo, se debe iniciar la alimentación complementaria según recomendaciones de los especialistas. También es importante conocer, dice el doctor Jaime Céspedes, pediatra, que “cuando se tienen un niño recién nacido se habla de la necesidad de, aproximadamente 120 calorías. Al año, está entre 80 y 100. A los 4 años, entre 60 y 80. Por estas necesidades fisiológicas es que cambian las necesidades del organismo y disminuye el apetito de los niños”.

Finalmente, cuando el niño ya come de todo, se debe alimentar en familia, cinco veces al día y de manera saludable. Es muy importante, además, el vínculo que se genera alrededor de este hábito.

Según la doctora López, “cuando los niños, durante esta etapa, ingieren en su dieta una cantidad de alimentos del reino animal, especialmente las proteínas, las cuales son fuente de aminoácidos esenciales, optimizan la producción de la hormona de crecimiento. Son sanos, tienen más probabilidades de defensas, no se enferman y están mejor emocionalmente. Pero cuando consumen comida ‘chatarra’ golosinas o bebidas azucaradas se inhibe la producción de la hormona y afectan su salud; además, son irritables, no se concentran y no crecen”, señala la experta.

Para la doctora Silvana Dadán, nutricionista dietista, magíster en nutrición clínica, profesora asociado postgrados pediatría y gastroenterología pediátrica de la Universidad El Bosque, “todos los alimentos son fundamentales para promover el crecimiento y programar en salud a los niños. Hacia los dos años, el niño completará una alimentación similar a la de los demás miembros del hogar”.

Katalina Bajes, nutricionista pediatra, docente de la Universidad El Bosque, asegura que los nutrientes son absorbidos y utilizados por el organismo después de ser ingeridos los alimentos, por ello, es importante que la ingesta sea equilibrada y balanceada, según la edad”.

“Entre los tres y seis años de edad los incrementos anuales en el peso y la talla son de alrededor de dos kilos y seis centímetros, respectivamente. En este periodo el niño tiene una tasa de crecimiento menor que en los años anteriores y, por lo tanto, sus requerimientos disminuyen. Igualmente, el organismo en esta etapa no almacena grasa y se presenta una aparente delgadez que es causa de preocupación”, reitera el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en su portal con las guías alimentarias para los niños.

Como los niños están creciendo y desarrollando los huesos, dientes, músculos y sangre, necesitan más alimentos nutritivos en proporción con su peso que los adultos. Pueden tener el riesgo de desnutrición cuando su apetito disminuye por mucho tiempo, aceptan un número limitado de alimentos o diluyen sus menús de manera importante con alimentos deficientes en nutrientes. En estos casos es conveniente averiguar si hay un problema orgánico o psicológico.

Los nutrientes que requieren los niños están presentes en los siete grupos de alimentos: cereales, raíces, tubérculos y plátanos; hortalizas, verduras y leguminosas verdes; frutas; carnes, huevos, leguminosas secas y mezclas vegetales; lácteos; granos; azúcares y dulces. Algunos de ellos: vitaminas A, E, D, K, C, B1, ácido fólico, calcio, fósforo, hierro, zinc, potasio y sodio.

¿Cuántas harinas deben consumir los niños?

La porción de harinas depende de la edad, pero lo cierto es que entre vegetales, frutas, leguminosas y cereales (harinas), el niño debe cubrir la cantidad necesaria de azúcar para alcanzar la energía para crecer y mantenerse saludable. En términos generales, mínimamente deberían comer 1 harina por comida principal (desayuno, almuerzo, comida). Se debe preferir los productos integrales que proporcionan fibra y deben consumir, por lo menos, cinco a seis porciones en el día.

¿Por qué es difícil lograr que los niños coman sanamente?

Según la doctora Silvana Dadán, nutricionista, “es difícil sobreponernos a la cultura y sus mitos. También, a los hábitos alimentarios denominados ‘saludables’ y que son parte de la cultura (como por ejemplo la ingesta de jugos, agua de panela, carnes frías como jamón o salchichas, caldos instantáneos). También, si en la casa, mamá, papá y hermanitos no comen saludable, los niños tampoco lo harán, porque actúan por reflejo”.

Definitivamente, una imagen vale más que mil palabras, lo que no se come en la casa y no se les acostumbra a comer desde el inicio de la alimentación es muy difícil acostumbrarlos a comer.

A ello se suma la propaganda y la publicidad, lo que comen sus pares o en otras familias también tiene gran influencia en la alimentación del niño.

¿Por qué sufren de inapetencia los niños?

La inapetencia puede tener un origen fisiológico, las necesidades del organismo se reducen cuando los niños se sienten enfermos o también cuando algo los afecta emocionalmente. El niño también pierde apetito a medida que crece por que disminuye el ritmo de crecimiento.

Errores más frecuentes de los padres

– No promueven el consumo de frutas, verduras y productos integrales. Por el contrario, propician el consumo de alimentos con exceso de azúcar, industrializados y en general comida chatarra.

– El alimento y las preparaciones no deben usarse como premio o castigo o una forma de evadir responsabilidades de la casa (como trabajo todo el día y no estoy pendiente, dejo que coma lo que quiera para que no me moleste o le traigo premios para que no ponga problemas). Esto puede facilitar diferentes trastornos conductuales o de alimentación.

– Las comidas y las horas de la alimentación forman también parte del desarrollo social del ser humano, y es fundamental que en cuanto sea factible, el niño sea incorporado a la mesa familiar.

– El niño no debe comer en la habitación.

– En los primeros pasos se debe permitir que el niño toque los alimentos, se familiarice con ellos, se unte, los lleve a la boca, los conozca: su olor, sabor, texturas y, hacerlos parte de su vida.